Empresas reciben asesoría técnica para la evaluación de los impactos potenciales en el agua en los procesos de
producción (huella de agua), con el fin de mejorar la eficiencia en el uso y la reducción de la contaminación. En el
marco de la gestión corporativa del agua, se aplica el enfoque de ciclo de vida y se afianza el involucramiento de las
empresas en la gestión colectiva del agua en los territorios para gestionar los riesgos hídricos.